Transmisiones Militares Pueden Interferir con los Abrepuertas para Garaje
Lunes, 6 de Diciembre, 2004 Publicado: 9:01 AM EST (1401 GMT)
Abrepuertas sufren mal funcionamiento durante una demostración realizada el
17 de Agosto cerca de la Base Aérea Eglin, en Florida.
WASHINGTON (AP) -- Pronto en docenas de bases militares en todo Estados
Unidos: señales de radio lo suficientemente fuertes como para interferir con los
abrepuertas para garaje.
Entre hoy y el año 2008, los militares proveerán un nuevo sistema de radio a
alrededor de 125 bases, y este sistema emplea la misma frecuencia utilizada por
más del 90 por ciento de los abrepuertas operados por control remoto, dijeron
oficiales del Pentágono y la industria.
Algunas veces las señales de radio militares son tan fuertse que superan la
señal del abrepuerta, impidiendo abrir la puerta. En otros casos también pueden
reducir considerablemente el alcance del control remoto, obligando al usuario a
acercarse a la puerta para poder abrir su garaje.
A menos que se llegue a alguna otra solución, los consumidores tendrán dos
opciones: vivir con este problema o pagar para solucionarlo.
La solución más económica sería reemplazar manualmente algunos componentes
del abrepuerta de modo que utilice una frecuencia diferente -- un trabajo que
problemente cueste alrededor de $60, dijo Mark Karasek, director técnico de un
grupo de fabricantes que se reunió en respuesta al nuevo sistema de radio
militar. Si decide llamar a un técnico para que haga el trabajo, probablemente
terminará pagando el doble de esta cifra, dijo.
Además, esto presupone que los consumidores pueden detectar el problema. En
general, cuando un abrepuerta no funciona los usuarios reemplazan primero la
batería y luego el propio abrepuerta. Un nuevo abrepuerta para garaje, sin
incluir su instalación, puede costar $150 o $200.
El Gobierno y los representantes de la indistria tienen diferentes opiniones
en cuanto a la gravedad del problema. El Gobierno predice que el número de
consumidores afectados será limitado; la industria sostiene que será bastante
peor, pero espera que los militares proporcionen más información para dar su
veredicto.
"Generalmente estas cosas se limitan a un pequeño radio alrededor de las
instalaciones militares," dijo Michael D. Gallagher, director de la
Administración Nacional de Información y Telecomunicaciones, entidad que
controla el uso de las ondas de radio por parte del Gobierno. "El período
durante el cual se producen los inconvenientes es generalmente cuando los
militares arrancan el sistema. Generalmente los consumidores pueden volver a
intentarlo luego de una breve pausa."
Linton Wells II, actuando en capacidad de portavoz del Pentágono, anunció que
los efectos solamente serán perceptibles en un radio de 10 millas de las bases
militares.
Pero Karasek dijo que la interferencia se puede sentir hasta una distancia de
50 millas. Estimó que en Estados Unidos al menos 50 millones de abrepuertas para
garaje utilizan la misma frecuencia que las nuevas radios.
Más allá de los temas de conveniencia y costo, su grupo también plantea
preocupaciones acerca de la seguridad de las personas que no utilizan llaves, ya
que podrían quedar atrapadas fuera de sus hogares.
La frecuencia de los abrepuertas que se verían afectados -- 390 megahertz --
ha sido propiedad de los militares desde alrededor de 1950. Karek dijo que los
abrepuertas para garaje han utilizado esta frecuencia legalmente desde
principios de la década del 80.
La ley estadounidense permite que los dispositivos electrónicos de baja
potencia operen en frecuencias militares siempre que no provoquen
interferencias. Esta era una buena frecuencia para los abrepuertas para garaje,
ya que las transmisiones pueden traspasar las puertas.
Además, hasta hace muy poco, los militares prácticamente no utilizaban esta
frecuencia, y por lo tanto la industria no debía preocuparse por las
interferencias. Los abrepuertas para garaje tienen una potencia muy baja y por
lo tanto no pueden afectar de modo alguno las comunicaciones militares.
Se desconoce cuántos abrepuertas para garaje están lo suficientemente cerca
de las 125 bases que serán afectadas, y los oficiales del Pentágono se niegan a
presentar una lista de las bases que recibirían las nuevas radios. Un portavoz
dijo que las bases más grandes se encuentran entre las que los recibirán.
Esta interferencia se descubrió por primera vez hace pocos meses, en dos
áreas en las cuales se estaban probando las nuevas radios: Mechanicsburg, en Pennsylvania,
y la Base Aérea Eglin, en Florida.
En Florida, 127 personas que residen a una distancia menor o igual que 7
millas de Eglin se quejaron de la interferencia, informaron algunos oficiales.
En Pennsylvania, donde algunas bases ya han comenzado a utilizar estas radios,
más de 100 personas se contactaron con su congresista local, Rep. Republ. Todd Platts,
para informarle del problema, dijo uno de sus asistentes.
Clifford Jones, residente de Mechanicsburg, no podía abrir su puerta. Ahora
ya puede hacerlo -- acercándose hasta apenas unos pocos pies de la puerta para
utilizar su control remoto.
"Es sólo un inconveniente. No se trata de una crisis," dijo Jones, que aboga
por mantener abiertas las bases militares de su estado.
El conflicto surge como consecuencia de un espectro de señales de radio cada
vez más congestionado por los usuarios militares y comerciales, que están
inundando el aire de comunicaciones, datos y señales.
Las nuevas radios son parte de un proyecto de $800 millones para utilizar las
ondas asignadas a los militares de manera más eficiente en vista de sus
crecientes necesidades, las cuales ahora también incluyen la transmisión de
datos, dijeron oficiales del Departamento de Defensa.
"Ya dependemos mucho de las comunicaciones y los dispositivos de red, y cada
vez vamos a ser más dependientes de ellos," dijo Wells, del Pentágono.
Todas las bases están recibiendo nuevas radios, y 125 de ellas están
recibiendo las que funcionan con la misma frecuencia que los abrepuertas para
garaje. Las radios se utilizan para comunicaciones de rutina y de emergencia y
también con propósitos de entrenamiento.
Las radios también se comenzarán a utilizar en otras dos instalaciones: el
Fuerte Hamilton en la ciudad de Nueva York y el Centro Médico Militar Walter Reed
en Washington.
Los Departamentos de Defensa y Comercio, la Comisión Federal de
Telecomunicaciones y la industria están iniciando sus discusiones. A los
comandantes de las bases se les instruirá que informen a las comunidades
cercanas que las interferencias se van a producir.
Karasek dijo que una solución podría ser que los militares programen sus
radios de manera que salteen la frecuencia de los abrepuertas para garaje.
También es posible que los fabricantes tengan que comenzar a fabricar
abrepuertas que trabajen a una frecuencia diferente, o que sean menos
susceptibles a las interferencias.
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