Historia de los Abrepuertas para Garaje La Búsqueda de la Cochera Perfecta

Historia de las Puertas de Garaje - La Búsqueda de la Cochera Perfecta

Si Usted es un entusiasta de la historia, e incluso si no lo es, es posible que se haya preguntado porqué este dicho se escucha una y otra vez: "La necesidad es la madre de todas las invenciones." Bien, aquí vuelve a aparecer. Pero si se repite tantas veces, seguramente algo de cierto tendrá, verdad? Por este motivo, al repasar la historia de las puertas de garaje, veremos que naturalmente ha acompañado la historia del automóvil. Veamos porqué.

Todos estos autos - dónde los ponemos?

A medida que el automóvil se iba ganando un sitio en la sociedad, también lo hacía la necesidad de tener un lugar donde guardarlo. Y el resultado de esta necesidad, según lo describió un arquitecto en 1912, fue la creación de "un nuevo tipo de construcción independiente." En aquellos tiempos la gente pensaba en las cocheras - aquellos lugares donde guardaban los coches y caballos - como construcciones independientes. Como una cochera era una construcción que albergaba todo lo que tuviera algo que ver con los medios de transporte, en los primeros tiempos los automóviles se guardaban en el mismo edificio que los caballos.

Pero esta situación, podríamos decir, resultaba "olorosa." En aquellos tiempos las personas que poseían automóviles eran generalmente de las clases sociales más elevadas, y que sus vistosos automóviles nuevos tuvieran el olor del estiércol no les resultaba nada agradable. En consecuencia, buscaron una alternativa.

De hecho, los primeros garajes se parecían mucho a las playas de estacionamiento de hoy en día, pero con un solo nivel. La gente pensaba que, si podían guardar más de un caballo dentro de un establo, tal vez fuera posible guardar más de un automóvil en una estructura similar. De modo que construyeron grandes garajes, algunos de propiedad pública y otros de propiedad privada. Se convirtió en un gran negocio - los garajes cobraban $15-20 por mes por permitir guardar un automóvil. Por el precio que pagaba, el cliente obtenía un sitio para estacionar, junto con alrededor de otros 100 automóviles, dentro de un garaje calefaccionado que era mantenido y limpiado por el propietario. Este sistema funcionó bien hasta cerca de 1910, momento en el cual la cantidad de automóviles superó la capacidad de los garajes.

De vuelta a la idea de la "cochera"

Después de la primera idea del garaje para estacionamiento, la gente comenzó a buscar un lugar más conveniente para sus vehículos - más cerca del hogar. En realidad las cocheras funcionaban bien, si tan sólo no estuvieran esos caballos apestosos... Y esta idea llevó a la invención del garaje como lo conocemos en la actualidad. La palabra garaje viene de la palabra francesa "garer" - cobijar o proteger. Y este era su propósito - cobijar y proteger los vehículos.

De modo que se utilizó el modelo de la "cochera" para construir edificios similares que pudieran albergar a los automóviles. Se trataba de estructuras simples que, por supuesto, tenían una puerta, ya que uno de los propósitos era proteger al vehículo contra los elementos. Las primeras puertas de garaje funcionaban exactamente como las puertas de los establos. (De hecho, esto es precisamente lo que eran.) Eran puertas dobles que se abrían hacia fuera, unidas al garaje mediante simples bisagras. En aquellos días los garajes eran apenas cobertizos muy elementales. Y las puertas eran sometidas a gran esfuerzo y desgaste, ya que se abrían y cerraban diariamente. Las bisagras hacían ruido, los tornillos se doblaban y con el tiempo se caían. Además, si había nieve, era posible que el recorrido de la puerta quedara bloqueado, haciendo que fuera muy difícil abrir la puerta sin antes retirar la nieve con una pala. Evidentemente hacía falta un sistema mejor.

A partir de la invención de las puertas con rieles se desarrollaron garajes de diseños más flexibles. Se necesitaba mucho menos lugar si las puertas se mantenían dentro del área del garaje moviéndose de forma lateral, sobre un riel, a lo largo del frente del garaje. Pero esto significaba que el garaje debía tener un ancho como mínimo igual al doble del ancho de la puerta. Hacía falta algo más. Y la solución llegó bajo la forma de una puerta formada por secciones unidas entre sí mediante bisagras ubicadas a intervalos, lo cual permitía que una puerta "doblara" una esquina. Ahora ya no era necesario que el garaje fuera mucho más ancho que la propia puerta.

La invención de las puertas ascendentes plegadizas

Otra solución al problema del espacio llegó con las puertas de garaje ascendentes, inventadas por C.G. Johnson en 1921. Estas puertas se levantaban y se plegaban de forma paralela al techo del garaje. Y cinco años más tarde, en 1926, el Sr. Johnson también inventó el abrepuerta eléctrico, para ayudarles a las personas que tenían problemas para levantar las pesadas puertas de madera. Estos fueron los inicios de la  Overhead Door Corporation, uno de los fabricantes líderes de la industria en la actualidad.

Las puertas ascendentes rápidamente acapararon la preferencia de los consumidores. Wayne-Dalton, en la actualidad uno de los fabricantes líderes de puertas y abrepuertas de garaje, también tiene una historia interesante. Comenzó cuando Emanuel Mullet compró un negocio de puertas de garaje que era propiedad de Ervin Hostetler en 1954. Ervin ya había inventado una puerta de madera que se plegaba horizontalmente y que se podía almacenar en el espacio cerca del techo del garaje.

Wayne Door, nombre  con el cual Wayne-Dalton era conocido en 1956, se trasladó a Mt. Hope, Ohio, la más grande comunidad Amish del mundo. Esto resultó ser una buena jugada. Contrataron excelentes artesanos Amish que residían en la región, con lo cual lograron producir una línea de puertas de garaje de calidad superior. Durante toda su pujante historia, Wayne-Dalton ha sido un líder innovador, introduciendo nuevas tecnologías en las áreas de los abrepuertas automáticos, las puertas "antipellizco" y las ménsulas inferiores resistentes al vandalismo, por mencionar sólo algunas.

Las personas deseaban puertas de garaje con estilo

A medida que progresaba la arquitectura, también lo hacía la idea que la gente tenía respecto de lo que debía ser un garaje. Debido a la cantidad cada vez menor de espacio disponible, fue necesario mover los garajes aún más cerca de las viviendas. Por lo tanto, los arquitectos decidieron incorporarlos directamente al diseño de la vivienda propiamente dicha, dándoles el mismo estilo y color que al resto de la casa. A medida que se diversificaba la variedad de diseños de las viviendas, también se diversificaban los diseños de los garajes.

Se construyeron viviendas y garajes de todos los estilos, como por ejemplo colonial, francés, mediterráneo e incluso inglés tradicional. Algunas de las formas arquitectónicas más populares eran las de Craftsman, con sus marcos abiertos, sus cerchas y sus pérgolas. Indudablemente el garaje se estaba conviertiendo en una maravilla arquitectónica - y, obviamente, las puertas de garaje no se podían quedar atrás. Por este motivo aumentó la demanda de puertas de garaje cada vez mejores desde el punto de vista estético, con lo cual la industria floreció.

Los materiales utilizados para las puertas de garaje progresaron junto con la tecnología

Tradicionalmente las puertas de garaje eran siempre de madera. Pero las puertas de madera tenían varias desventajas. La madera no soportaba bien los climas severos, se deformaban por la acción del calor del sol y se deterioraban por la acción de la lluvia. De modo que necesitaban un mantenimiento periódico, un lijado y una nueva mano de pintura - o incluso un reemplazo total. Afortunadamente, la tecnología permitió contar con algunas excelentes alternativas.

La siguiente innovación fueron las puertas de garaje de acero galvanizado, las cuales se comenzaron a utilizar en la década del 70. El acero no era tan buen aislante como la madera pero, si la puerta necesitaba aislación, se podían utilizar dos piezas de acero con un aislante de poliestireno entre ambas - un verdadero sandwich de Styrofoam. Esto ayudaba a mantener los garajes más cálidos y, a la vez, aumentaba la vida útil de las puertas de garaje en varias décadas.

El siguiente tipo de material utilizado para las puertas de garaje fue la fibra de vidrio, seguido rápidamente por los materiales compuestos tales como la madera con resina y eventualmente el aluminio recubierto con vinilo. Debido a que los revestimientos de aluminio ya se estaban utilizando en la construcción de las viviendas, era un proceso lógico utilizarlos para construir las puertas de garaje y transformarlas en una parte atractiva del diseño global de la vivienda.

Gracias a la popularidad de las puertas de garaje, además del permanente avance de la tecnología, el abrepuerta de garaje lógicamente se transformó en el siguiente objeto del deseo de los consumidores. Las personas siempre han buscado una manera más sencilla de hacer las cosas. Y abrir estas puertas grandes y pesadas de forma manual no era en absoluto sencillo. Había que bajarse del automóvil bajo la lluvia o la nieve. De modo que, siendo como es la necesidad la madre de todas las invenciones, no tardó mucho en aparecer el abrepuerta eléctrico. Ahora las personas podían conducir su automóvil hasta el frente de la vivienda y abrir la puerta del garaje a medida que se iban aproximando, manteniéndose a salvo de las condiciones climáticas. No era necesario descender del automóvil hasta encontrarse seguros y secos en el interior del garaje. Se trataba de un invento maravilloso, pero que a la vez hizo surgir un problema totalmente nuevo - la seguridad.

Los abrepuertas de garaje se convierten en asesinos

Qué podría ser más divertido para un niño de 1 a 8 años que mirar cómo la puerta del garaje se abre y se cierra automáticamente por sí misma? Las puertas de garaje se convirtieron en una fuente de fascinación para los niños pequeños - y una fuente de grave peligro también, peligro que podía ser fatal! Se informó que en Estados Unidos, entre 1974 y 1995, al menos 85 niños murieron o sufrieron daños cerebrales permanentes por causa de accidentes que involucraban abrepuertas automáticos para garaje.

Esta terrible situación llevó a la Consumer Product Safety Commission de los Estados Unidos a aprobar en 1993 una ley que establecía que todos los fabricantes de puertas de garaje debían equipar sus puertas con sensores fotoeléctricos y con sensores sensibles a la presión. Los sensores fotoeléctricos consistían en "ojos eléctricos" instalados a seis pulgadas del piso, mientras que los sensores sensibles a la presión se instalaban en el borde inferior de la puerta. Si alguno de los sensores detectaba algún objeto debajo de la puerta del garaje mientras ésta se estaba cerrando, la puerta invertiría su movimiento automáticamente volviendo a la posición totalmente abierta.

Desafortunadamente, aunque estos sensores efectivamente se instalaron, muchos de ellos no funcionaban tan bien como debían. En determinado momento se realizaron pruebas sobre 50 abrepuertas; solamente el 40% de los mismos invertían su movimiento y, antes de invertir su movimiento, ejercían presiones de hasta 130 libras, suficiente para romper el brazo o la pierna de un niño pequeño. En consecuencia, hoy en día se han desarrollado mejores sensores, y en la actualidad las heridas provocadas por una puerta que se cierra son muy poco frecuentes.

Los garajes portátiles han existido durante tanto tiempo como las puertas de garaje

Una interesante innovación dentro de la industria de las puertas de garaje fueron los garajes portátiles. El primer registro de un garaje portátil data de 1908, año en que se podía adquirir uno de estos garajes a través del catálogo de Sears Roebuck. Estos garajes venían parcialmente prefabricados y estaban construidos de planchas de madera o metal. Sears Roebuck también ofrecía kits de garaje por correspondencia, con una variedad de diseños y estilos.

Hoy en día existe una gran cantidad de estilos y tamaños de garajes portátiles. Estos garajes están fabricados de planchas de plástico transparente o coloreado resistente a los rayos ultravioletas y retardador del fuego, o bien de telas plásticas que se extienden sobre estructuras tubulares metálicas. Esta es una gran solución para almacenar botes o vehículos recreativos. Inclusive puede adquirir un garaje instantáneo, que consiste en una lámina plástica que se extiende sobre el automóvil, se soporta con postes de aluminio, dejando aproximadamente 3 pies libres alrededor del vehículo, y luego se infla con aire caliente - un excelente lugar para trabajar en su automóvil durante el invierno.

El regreso de la tradicional cochera

No es extraño cómo las personas continuamente parecen tratar de revivir el pasado? En fin, aquí estamos, con todo tipo de tecnología disponible, con una inmensa variedad de opciones en cuanto a estilo, color, material, etc. Y sin embargo muchas personas desean volver al tradicional diseño de las antiguas cocheras. Si observamos algunos de los planos y diseños disponibles en la actualidad, vemos que muchos de ellos corresponden a garajes del estilo de las primitivas cocheras. Lo que las personas desean es el aspecto de las antiguas cocheras, con sus puertas estilo establo, pero con la moderna comodidad que ofrecen los abrepuertas automáticos y los materiales que no requieren mantenimiento.

Hay una compañía estadounidense que ha respondido a la demanda de las puertas de garaje a la antigua. Su nombre es Montana Rustics, y ha encontrado una manera de traer el pasado nuevamente al presente. Esta compañía puede fabricar su puerta de garaje de materiales auténticos como por ejemplo durmientes del Ferrocarril Southern Pacific de 100 años de antigüedad, añejados durante años cerca del Gran Lago Salado. O también pueden fabricar su puerta de garaje utilizando los restos de una antigua diligencia. Eso sí que es innovación!!

Por lo tanto, ya sea que Usted quiera vivir en el pasado o en el presente, seguramente hay alguna puerta de garaje que se adapta a sus gustos y necesidades. Los garajes y las puertas de garaje han recorrido un largo camino desde comienzos del siglo 20. Y seguramente continuarán satisfaciendo su deseo de comfort y comodidad por muchos años en el futuro.

Acerca del Autor

Gareth Marples es un exitoso copyrighter freelance, un escritor de gran experiencia y diversidad. Ofrece valiosos consejos para los consumidores que desean comprar accesorios para motocross, cascos para motocicletas y gráfica Bell Shoei . Sus numerosos artículos ofrecen consejos que le ayudarán a ahorrar dinero y le permitirán aclarar temas que típicamente consumen a los consumidores.

Este artículo "The History of Garage Doors" se reimprime con autorizadión.


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