Una alarma antirrobo puede iniciar una respuesta considerable por parte del
departamento de policía o personal de seguridad privada, quienes abandonarán
otras importantes tareas para correr al sitio donde se activó la alarma. Es por
esto que al diseñar o instalar un sistema de alarma es importante evitar que se
produzcan falsas alarmas. Las modernas alarmas antirrobo utilizan diferentes
tecnologías para reducir el número de falsas alarmas.
Los detectores de infrarrojo pasivo se pueden programar para que ignoren el
primer movimiento que detectan, como cuando un intruso se mueve de una zona de
detección a otra, y para que suenen sólo cuando el movimiento atraviesa dos o
más zonas de detección dentro de un período de tiempo especificado. De este modo
el detector ignorará el movimiento provocado por un insecto que se posa sobre la
lente del detector o un aumento súbito de la temperatura provocado por una
cocina encendida.
Tecnología Dual
Otra manera de prevenir las falsas alarmas es utilizar detectores de
movimiento que utilizan tecnología dual. Este es probablemente el tipo de
detector más común utilizado en los sistemas de alarma antirrobo más
sofisticados. Un detector de tecnología dual combina un dispositivo de
infrarrojo pasivo y un dispositivo de microondas en una única unidad muy
pequeña. El dispositivo de infrarrojo pasivo ve muchas zonas de detección y mide
el cambio de la temperatura de fondo a medida que un blanco las atraviesa. A la
vez, el detector proyecta microondas y mide el desplazamiento Doppler cuando un
blanco se mueve dentro del espacio protegido.
Los detectores de movimiento de infrarrojo detectan los movimientos sin
importar que el blanco se esté moviendo atravesando el campo visual o hacia el
detector. Pero estos detectores son más sensibles a los movimientos a través de
su campo visual. Por lo tanto son más susceptibles a las falsas alarmas
provocadas por perturbaciones como las que puede provocar un ratón que se mueve
en el campo de vista que si el ratón acerca al detector. Los detectores de
microondas funcionan exactamente al revés: si en una habitación cae una hoja de
una planta, es más probable que este movimiento sea detectado por un detector de
microondas que por un detector de infrarrojo. Pero si hay un movimiento fuera de
una ventana, el detector de microondas podría detectarlo aún cuando lo más
probable es que un detector de infrarrojo no lo detecte.
Los detectores de movimiento de tecnología dual utilizan un circuito que
requiere que ambos dispositivos detecten movimiento antes de sonar una alarma.
Un pájaro que se apoya en la ventana podría activar el dispositivo de microondas
pero no el dispositivo de infrarrojo, de manera que no se transmitiría una falsa
alarma.